Análisis mensual correspondiente al mes de agosto de 1998
del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA
1.- INTRODUCCIÓN GENERAL.-
Euskal Herria se encuentra en una encrucijada. Al igual que ha ocurrido a lo largo de su historia, una vez más, es hora de que nuestro pueblo decida. A las puertas del siglo XXI hemos de decantarnos por una u otra solución. Es decir, hemos de decidir si vamos a seguir como hasta ahora y dejar nuestro futuro en manos de España y Francia o, si de una vez por todas, apostamos por la soberanía.
Estamos en un momento histórico importante. La disputa, que viene repitiéndose históricamente, está patente en la sociedad vasca. Al mismo tiempo, se nos ofrece una gran oportunidad para decidir sobre el futuro de nuestro pueblo y avanzar en esa dirección.
Sabemos que no nos enfrentamos a un enemigo cualquiera, pero también sabemos que este pequeño pueblo ha demostrado durante siglos su tenaz resistencia y capacidad para sobrevivir.
Por ello, creemos en nosotr@s mism@s y creemos que ha llegado la hora de actuar con valentía, para que TOD@S, tanto nosotr@s mism@s como nuestr@s hij@s, podamos vivir en una situación diferente, en paz y en libertad.
No podemos permitirnos ser cobardes y escondernos de los problemas. HA LLEGADO EL MOMENTO DE ACTUAR CON VALENTÍA, es tiempo de construir un pueblo libre. Queremos abrirle la puerta a la esperanza. Vivimos tiempos difíciles y la Izquierda Abertzale está pagando un precio demasiado alto. Sin embargo, estamos preparad@s para enfrentarnos a esta situación, porque EUSKAL HERRIA LO MERECE.
Euskal Herria, en su totalidad, es nuestro único interés y objetivo y ese ha de ser nuestro punto de partida. No caben juegos electorales, ni intereses partidistas. Para llevar a cabo nuestro objetivo se nos ha de exigir a tod@s el esmero y la sinceridad que nuestro pueblo merece.
Por tanto, Herri Batasuna ha decidido trasladar estas reflexiones a la sociedad vasca. Además, junto a ellas, nos hemos atrevido a realizar ciertas propuestas, pues creemos que nos beneficiarán a tod@s. Por consiguiente en este acuerdo, al margen de una lectura política, encontrarás propuestas específicas que a través de un nuevo marco y escenario están encaminadas a construir el camino hacia la libertad.
Estas propuestas quieren ser un instrumento de trabajo para tod@s aquell@s que puedan estar preocupad@s por esta situación, con el fin de que una vez por todas veamos que entre tod@s podemos hacer viable dicho objetivo, abriéndole a Euskal Herria la ventana de la esperanza.
1.1.- SITUACIÓN POLÍTICA.-
Al estudiar brevemente la situación política de Euskal Herria, prevemos tres factores que mantienen viva nuestra esperanza. Explicaremos de uno en uno los tres apartados que Herri Batasuna subraya en la escena política actual.
1.1.1.- Agotamiento del marco político actual.-
Partiendo de la actualidad en la que vivimos, a nuestro juicio es innegable que los actuales marcos políticos están agotados; tanto es así, que no son suficientes para hacer frente al conflicto y a los problemas más preocupantes que vive nuestro pueblo.
Al hablar de los límites del marco jurídico-político, no nos referimos a problemas competenciales. Al contrario, nos referimos a que el modelo de autogobierno está agotado, es decir, queremos señalar que el modelo de la España autonómica basado en la partición territorial y en la falta de soberanía de Euskal Herria no da más de sí.
Mediante el Estatuto preparado inicialmente en Vascongadas y definitivamente en Madrid, el Estado español consigue, por una parte, imponer a los vasc@s su Estado de las autonomías no federal, siendo la soberanía y el poder constituyente exclusivos de la parte española y, por otra, consagra la división territorial y política de Euskal Herria Sur.
Significativamente, el Amejoramiento del Fuero que define el estatus autonómico de Nafarroa no es aprobado hasta 1982, es decir un año después de que los sectores más reaccionarios del Estado obligasen, tras el Tejerazo de 1981, a una reconducción del "Estado de las autonomías" e impusiesen la LOAPA. El techo competencial del Amejoramiento y el margen de maniobra autonómico quedaban determinados por la Constitución y por esa Ley Orgánica que lo reducían a mera descentralización del Estado.
El Amejoramiento fue aprobado sin ser consultad@s l@s ciudadan@s de Nafarroa. Con la aprobación del Amejoramiento quedaba cerrado el triángulo de mecanismos institucionales (Constitución, Estatuto de Gernika y Amejoramiento) que diseñan un camino impracticable para abordar la unidad de Euskal Herria. Conviene subrayar que el Amejoramiento fue diseñado no como un instrumento de recuperación de competencias y libertades respecto al Estado español, sino como elemento diferenciador y separador del resto de los territorios vascos.
Entendemos que tanto el Estatuto de Gernika como el Amejoramiento emanados de la Constitución española no son suficientes para lograr la soberanía económica y política que reclamamos para nuestro pueblo. Mediante esos instrumentos jurídico-políticos se ve claramente cuales son los límites que este marco establece para Euskal Herria:
1.- Profundiza en la división territorial entre Nafarroa y Vascongadas.-
Se ha normalizado la doble institucionalización en todos los ámbitos. No hay proyecto político de unidad que pueda encajar en los procedimientos legales para una participación conjunta de Nafarroa y Vascongadas. Es una desvertebración que cada vez se hace más patente en numerosos ámbitos de actuación:
2.- Limita la reeuskaldunización.-
A pesar de que estas instituciones, si tuvieran voluntad y valentía política para impulsar los mecanismos que exige un proceso de normalización lingüística, podrían hacer mucho más de lo que hacen en la actualidad, es indudable también que el actual marco legal impone importantes limitaciones:
3.- Invalida la vía de los derechos históricos.-
El PNV viene defendiendo en estos quince años una supuesta virtualidad supraconstitucional de la disposición adicional 1ª del Estatuto que dice textualmente: "La aceptación del régimen de autonomía que se establece en el presente Estatuto no implica renuncia del pueblo vasco a los derechos que como tal le hubieran podido corresponder en virtud de su historia, que podrán ser actualizados de acuerdo con lo que establezca el ordenamiento jurídico".
El Tribunal Constitucional ha invalidado de manera tajante y clara la validez de las supuestas tesis gradualistas al afirmar que no hay ni un derecho histórico supraconstitucional. Toda competencia queda subordinada jerárquicamente a la Constitución y nada se da al margen de la misma, según la sentencia del 26 de abril del 88.
4.- No abre las puertas al Derecho de Autodeterminación.-
La falacia de quienes pregonaban "Con el Estatuto, Autodeterminación" ha quedado en evidencia, como bien denunció la Izquierda Abertzale en su momento, pues en el texto del Estatuto no se hace ninguna referencia ni sugerencia acerca de tal posibilidad.
Asimismo aquell@s que han intentado envolver a la opinión pública planteando que nos autodeterminamos diariamente no tienen más remedio que reconocer que la autodeterminación es un derecho democrático y fundamental que asiste a toda nación para decidir su organización interna, su modelo de desarrollo así como el tipo de relaciones a mantener con el exterior. Derechos no recogidos y expresamente negados en el actual ordenamiento jurídico como lo atestigua la rotunda afirmación del artículo 2.1. de la Constitución "la constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española".
5.- El Estatuto y el Amejoramiento, instrumentos para la españolización.-
20 años de Estatuto y Amejoramiento no han fortalecido la conciencia nacional vasca. Es más, el auge que están conociendo las opciones españolistas es la mejor demostración de que están siendo un mecanismo para encajarnos en el proyecto español.
20 años es suficiente para avanzar en la cohesión social y en la integración lingüística de la población vasca. Estamos muy lejos de conseguir lo uno y lo otro, al no haber un proyecto de construcción nacional firme y unificado, no hay una referencia que ilusione e identifique a la población.
20 años es suficiente para poner las bases de una recuperación económica y del relanzamiento de los distintos sectores económicos. El desmantelamiento industrial que sufrimos, el abandono de la agricultura y la ganadería, y la situación crítica que atraviesa el sector pesquero es demostración fehaciente de esta falta de proyecto económico para nuestro pueblo.
Ricardo de la Cierva con gran agudeza política, ante la satisfacción compartida por distintas personalidades políticas tras la aprobación del Estatuto, decía: "por sentido común, si Jesús Viana, Pejenaute, Vizcaya y Bandrés coinciden en la misma satisfacción, es que el Estatuto conviene a España".
6.- Los centros de decisión económicos y políticos, lejanos a estas instituciones.-
Los centros de poder político y económico siguen estando ajenos a las instituciones surgidas del Estatuto y del Amejoramiento.
La reestructuración industrial, que en la práctica en Euskal Herria se ha convertido en desmantelamiento de nuestro tejido productivo, ha venido programada y decidida desde Madrid, limitándose los gobiernos autónomos al puro seguidismo; éstos no disponen de mecanismos para planificar y programar el futuro de la industria, al ser competencia exclusiva del Estado español; es nulo su poder competencial en temas básicos como el control de la banca, las decisiones monetarias, el diseño de una política fiscal propia, etc.
Además la voz de las instituciones Vascongadas y navarras no se escucha en Europa. Decisiones claves y determinantes para el futuro de la pesca, la agricultura, la ganadería o la industria de Euskal Herria se adoptan en instancias europeas sin que las instituciones surgidas del Estatuto y del Amejoramiento dispongan de opción alguna para incidir en las mismas. No disponen de representantes en ninguno de dichos foros y en consecuencia, ni voz ni voto para defender los intereses de nuestro pueblo.
7.- Favorece la confrontación entre l@s vasc@s.-
En 20 años de Estatuto y Amejoramiento las instituciones han azuzado el enfrentamiento y cerrado las vías al diálogo y a la negociación política. Por una cruel y dolorosa paradoja, desde el poder del Estado y de las autoridades autonómicas, siempre se le ha espetado a la Izquierda Abertzale ser la responsable de esta situación de guerra. Pero la realidad ha venido a demostrar que los deseos de paz y las actitudes en pro de la negociación demostradas por todo el MLNV han sido y son sinceras, mientras que al contrario, la inmovilidad y la falta de sinceridad del Estado y de la mayoría de los partidos políticos han quedado en evidencia. Las conversaciones de Argel y el encarcelamiento de la Mesa Nacional de H.B. por defender una propuesta de paz son claros ejemplos de lo anteriormente dicho.
Lejos de ser defensores de los derechos nacionales ante el Estado opresor, los partidos autonomistas se han erigido en representantes y delegados del gran nacionalismo español, ofreciendo de esta manera al Estado la cobertura necesaria para la intensificación de la política represiva. Asumidas desde las instancias autonómicas el modelo, incluso las tesis centralistas del Estado, se le está ofreciendo legitimidad al mismo.
En lugar de intentar recoger la pluralidad de la sociedad vasca y ser su representante en cuantas instancias requieran las circunstancias, han adoptado el papel de ser el "azote" de la Izquierda Abertzale. Fieles al nuevo orden internacional y a las directrices de Madrid, han encontrado en los sectores abertzales y de la izquierda rebelde l@s "enemig@s" a batir. Apaleando y criminalizando la disidencia política de nuestra tierra han logrado convertir en realidad un viejo sueño del centralismo: desviar el enfrentamiento con el Estado en supuesto problema entre vasc@s.
Está claro que está agotado el modelo autonomista de autogobierno surgido de la Constitución española, la cual nunca fue aprobada por Euskal Herria. Nos referimos al agotamiento de instrumentos que han sido utilizados para debilitar y desnacionalizar nuestro pueblo, es decir, hablamos del Amejoramiento y del Estatuto.
Desde el punto de vista nacional, merece subrayar que tanto en Hegoalde como Iparralde, donde claramente se apuesta por unas nuevas instituciones, nos encontramos en una fase de agotamiento del marco.
Al hablar de agotamiento o de situación de imposibilidad, no lo planteamos como vía para la ejecución del capricho analítico de Herri Batasuna, ni siquiera como posibilidad de probar la acertada apuesta política iniciada hace 20 años. Al contrario, mirando al futuro, sabemos que necesitamos nuevos instrumentos jurídico-políticos para enfrentarnos a los problemas de la sociedad vasca. Esa es la razón de nuestro análisis.
Para responder con seriedad y sinceridad a los problemas que tenemos l@s ciudadan@s vasc@s, hemos de recuperar el poder que nos corresponde. Estamos segur@s de que la única vía para solucionar nuestros problemas es dejar a un lado este marco desmembrador y pasar a un marco nacional basado en la soberanía.
1.1.2.- Aparición de nuevos sectores.-
Está claro que estas son las reflexiones que históricamente Herri Batasuna ha mantenido y que, hasta hace poco, el ámbito social de esta reflexión se ha basado casi exclusivamente en la Izquierda Abertzale.
Sin embargo, en los últimos años cada vez más sectores se han decantado por esta posición reflexiva. Al margen de los sindicatos, la labor permanente que se ha llevado a cabo éstos últimos años ha atraído a otros sectores importantes como a los euskaltzales, sectores que hasta ahora se han abstenido de participar...
Desde nuestro punto de vista, merece especial atención la labor conjunta realizada por ELA y LAB. No nos parece una casualidad que la denuncia del agotamiento del marco jurídico-político provenga del movimiento obrero vasco y que sean l@s propi@s trabajador@s vasc@s l@s que reivindiquen la soberanía y la territorialidad.
Por tanto, desde Herri Batasuna, creemos que existe una mayoría social, sindical y sociológica que está preparada para darle la vuelta a ésta situación y pasar a una fase de trabajo conjunto.
Uno de nuestros principales desafíos es conseguir que esa aspiración sea políticamente operativa.
1.1.3.- Invalidez de la solución policial.-
Durante muchos años hemos sido l@s únic@s que hemos apostado por la negociación y el diálogo como solución del conflicto. Está claro que cada vez más sectores han aceptado esta vía de solución, aunque cada un@ lo interpreta desde su punto de vista. Los resultados del proceso de Irlanda han calado en toda Europa, no sólo en Euskal Herria e incluso en Madrid se respira algo de ese ambiente.
Aquell@s que niegan el fondo político del problema, se basan en la posición política de una clara minoría social.
No se trata de un problema policial o técnico, sino de un problema político y hemos de enfrentarnos a él definitivamente, si queremos que Euskal Herria viva una situación diferente.
1.2.- A MODO DE CONCLUSIÓN.-
De acuerdo con ésta lectura, nuestra prioridad y apuesta política han de centrarse en el abandono de ésta situación (partición y falta de soberanía) y en la adopción de otra nueva. Para ello, Herri Batasuna planteará una propuesta política definida.
2.- PROPUESTA POLÍTICA PARA LA ADOPCIÓN DE UN NUEVO MARCO
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